Cancelar una sesión
Cancelar una sesión la elimina de la planificación operativa del día sin borrar la idea de la actividad.
Cuándo cancelarla
Sección titulada «Cuándo cancelarla»La cancelación es útil cuando una sesión no se va a realizar por cualquier motivo:
- falta de aforo
- cambio de organización
- ausencia de personal
- condiciones del día que obligan a retirarla del calendario
Cómo hacerlo
Sección titulada «Cómo hacerlo»Puedes cancelar la sesión desde el calendario semanal o desde la vista diaria.
Normalmente tendrás que confirmar la acción antes de que quede registrada.
Elegir el motivo
Sección titulada «Elegir el motivo»Al cancelar tienes que elegir un motivo. Los más habituales están en la lista:
- Falta de personal
- Meteorología
- Cierre de la instalación
- Falta de participantes
Si ninguno encaja, elige Otro y escríbelo con tus palabras. Además puedes añadir una nota breve con el contexto.
Elegir el motivo de la lista, y no escribirlo a mano, permite que los informes agrupen las cancelaciones y sepan por qué se han producido.
Qué cambia después
Sección titulada «Qué cambia después»Una sesión cancelada deja de contar como una sesión activa del día y ya no se presenta como disponible para ejecución normal.
Cómo afecta a la tasa de ejecución
Sección titulada «Cómo afecta a la tasa de ejecución»La tasa de ejecución del panel de mando y del informe mide las actividades que se han hecho frente a las que se han cancelado por motivos que dependen de cómo se organiza el programa.
Las cancelaciones por falta de personal, meteorología, cierre de la instalación o falta de participantes no cuentan como fallo de ejecución: se descuentan de la tasa, pero siguen apareciendo en el desglose de motivos y el informe indica cuántas se han descontado.
Buen hábito
Sección titulada «Buen hábito»Si la cancelación afecta a varias personas o a una franja importante del día, revisa después el calendario para comprobar si hace falta reprogramar otra sesión o ajustar el resto de la planificación.